Verano con menos móvil y más libros

Cómo crear el hábito de leer y no morir en el intento

  1. Elige una temática que te atraiga o te llame la atención

No tienes que empezar con un libro de 1000 páginas del siglo XVIII. O sí.Pero nosotros recomendamos lecturas más fáciles y ligeras para que la historia se haga más entretenida y te enganche desde el principio. Novela, misterio, fantasía, romance, desarrollo personal o incluso cómic, cualquier opción es válida si despierta tu curiosidad. Leer por obligación suele durar poco; leer por interés, mucho más.  También hay que recordar que no todos los libros tienen que gustarte, y no pasa nada si abandonas uno que no te engancha. Leer no es una competición ni una obligación: el objetivo principal es disfrutar de la experiencia.

Para ponértelo más fácil, dejamos aquí algunas de nuestras recomendaciones que, además, puedes encontrar en nuestra biblioteca:

 

                                                                                                                

«La asistenta» de Freida M.                                                            «El psicoanalista» de John K.                                                             «Marina» de Carlos Ruiz Zafón

 

                                                                                                                     La saga Valeria de Elisabet Benavent

 

  1. Sé constante

Leer un poco cada día suele funcionar mejor que intentar leer mucho de una sola vez. Puedes reservar un momento concreto: antes de dormir, después de comer o mientras tomas un café. Otro punto importante es tenerlo siempre a mano y a la vista para que sea accesible fácilmente, ya sea en la mesita de noche, en el escritorio o en la mesa del salón.

La constancia ayuda a convertir la lectura en una rutina natural. No se trata de leer 30 páginas cada vez que coges un libro, mejor 4 páginas que ninguna. Además, con el tiempo notarás cómo el número de páginas incrementa sin darte cuenta.

  1. Cambia de mentalidad y afírmalo: “Soy lector”

No hace falta leer decenas de libros al año para considerarte lector. Cada página cuenta. Cambiar la forma en la que te hablas también ayuda a mantener el hábito y a verlo como una parte más de tu día a día. Confirmarlo como una cualidad propia te ayudará a ponerlo en práctica.

  1. Romantiza el momento

Busca un lugar cómodo, prepara una bebida que te guste, pon música relajante o simplemente disfruta del silencio.  Al fin y al cabo, son pequeños ratos de desconexión dedicados a ti misma/o así que, ¿por qué no convertirlo en un ritual de amor propio y relajación?

Y si lo que prefieres es disfrutar del día al aire fresco, acompáñalo de la novela que estás leyendo ahora, ya sea en un parque en contacto con la naturaleza o incluso en la terraza de alguna cafetería. Hay un montón de espacios que puedes transformar en lugares hermosos y significativos para leer.

hábito de leer

  1. 10 minutos es suficiente para empezar

Muchas veces lo más difícil es comenzar. Dedicar solo 10 minutos al día puede marcar la diferencia, desde mejorar la concentración hasta disminuir el deterioro cognitivo. Ten en cuenta que estos 10 minutos al día, te permitirá leer entre 6 y 10 libros de 200 páginas aproximadamente si lo aplicas en un periodo de seis meses.

De este modo, podrás ver el resultado de tu cambio de pensamiento, el aumento de tu vocabulario y la mejora en la comunicación oral y escrita, entre otros muchos más beneficios. Pero recalcamos:  lo importante no es la cantidad, sino crear el hábito poco a poco y dejar que la lectura encuentre su espacio en tu rutina.

Este verano puede ser una buena oportunidad para desconectar un poco de las pantallas y reconectar con las historias, la imaginación y el tiempo para uno mismo. No hace falta leer rápido ni mucho, lo importante es disfrutar del proceso y encontrar libros que te acompañen. A veces, un pequeño hábito de unos minutos al día puede convertirse en un gran descubrimiento.